El pasado 29 de enero de 2018 se produjo un incidente muy grave con una misión del E/A-18G Growler, una versión moderna adaptada a la guerra electrónica del ya mencionado F/A-18F Super Hornet.

En dicha misión el avión tuvo un problema crítico con su sistema de control ambiental. Ese nombre no parece pertenecer a un sistema demasiado relevante, pero lo es: al fallar el sistema la temperatura en cabina cayó en picado a temperaturas bajo cero, lo que hizo que se formara condensación y se creara una gruesa capa de hielo cubriendo el cristal e impidiendo que el piloto y copiloto pudieran tener visibilidad exterior.

No solo es: el hielo cubrió también los instrumentos de vuelo haciendo casi imposible controlar el avión. Los pilotos estaban comenzando a sufrir síntomas de hipotermia, pero el piloto usó un reloj de Garmin para estar al tanto del rumbo y la altitud mientras que la torre de control comenzó a dar instrucciones a los pilotos, que tuvieron que usar la reserva auxiliar de oxígeno que fue crucial y se agotó al final del vuelo.

Finalmente todo terminó bien: los pilotos lograron aterrizar con éxito aunque sufrieron heridas graves debido a la congelación. Esos relojes Garmin habían comenzado a ser ofrecidos a los pilotos de estas flotas un año antes, y de hecho los modelos no fueron otros que los Garmin Fenix 3, teóricamente orientados a triatletas, ciclistas y corredores exigentes en cuanto a la monitorización deportiva.

Garmin acabó tomando en cuenta ese incidente y ese éxito entre los pilotos para crear modelos específicos de sus relojes deportivos que se adaptaran aún mejor a esas necesidades. Hace tiempo lanzó los Garmin D2 Bravo Pilot, los D2 Charlie, los D2 Delta PX y los relojes más avanzados de este ámbito, los Garmin MARQ Commander y Aviator que cuestan casi 2.000 dólares.

A pesar de ello Garmin apenas hace ruido con dichos modelos, y solo en ocasiones muy específicas ha hablado de esa orientación tan clara que estos modelos tienen para la aviación militar. En febrero de 2018 por ejemplo lanzaron un comunicado en el que indicaban cómo el D2 Charlie había sido elegido por la USAF y los pilotos del avión Lockheed U-2 por su GPS WAAS (Wide Area Augmentation System) que ofrece mayor precisión que la del sistema GPS convencional.